Creo profundamente en la posibilidad de marcar nuestra vidas con nuestros propios calendarios. Más allá de las imposiciones sociales de las conmemoraciones masivas, cada uno en su recorrido va recolectando fechas que luego, en perspectiva, toman sentido al observar lo que somos y cómo nos hemos ido construyendo.
Esa mañana, por ejemplo, recuerdo que me levanté muy temprano, porque tenía la convicción de que estaba cumpliendo un deber y no importaba ni el sueño ni el cansancio de una semana agotadora, ni tampoco importaba el hecho que no tenía nada concreto excepto mi entusiasmo: tenía que hacerlo. Si no, me iba a arrepentir el resto de mi vida.
Luego de esa decisión, todo simplemente sucedió. Empezaron a llegar las anécdotas, los amigos compañeros de aventuras y los discos autografiados. No eran los primeros, antes ya había tenido experiencias de seguir a los músicos que admiraba, pero ésta era la primera vez que iba por alguien internacional y que había esperado tanto tiempo de mi vida. Era la primera vez que cumplía ese sueño musical que siempre había fantaseado, y fue sólo la primera de mucha, el inicio de un camino que me trajo hasta donde estoy y soy actualmente.
3 de noviembre de 2007. La primera vez que me levanté para ir a “grupear” como una profesional. Los responsables fueron Travis. Al año siguiente, en esa misma fecha, cumplí mi gran sueño de ver en vivo a R.E.M., y sin la experiencia de aquel día, creo que no hubiese sido posible vivirlo cumpliendo todos mis anhelos. Al fin me consideraba una fan hecha y derecha. Una profesional.
En esta misma fecha del año pasado inicié este blog, para compartir todas estas aventuras e iniciar por ellas una nueva: la de crear un espacio para fans. Ese día hace un año atrás también me levanté con la determinación que debía hacerlo, que era un deber y que no podía esperar más. No podía ser otro día, no podía ser otra fecha: las efemérides terminan ganándose su espacio en la historia. En la mía propia, este día lo hizo así. Digno de conmemorar.



